miércoles, 30 de enero de 2013

ADVOCACIONES DE MARIA DEL MES DE FEBRERO


ADVOCACIONES DE MARIA DEL MES DE FEBRERO

1 -Vísperas de la Purificación de Nuestra Señora.

2 -Presentación de Jesús y Purificación de Nuestra Señora de la Candelaria. Celebrada por primera vez en 544
-Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela.
-Nuestra Señora de la Candelaria, Patrona de las Islas Canarias.

3 -Nuestra Señora de Saideneida, Damasco.
Nuestra Señora de Suyapa. Patrona de Honduras.

4 -Nuestra Señora del Fuego.

5 -Dedicación de la primera Iglesia de Nuestra Señora por San Pedro, Tortosa, Italia.

6 -Nuestra Señora de Louvain, Bélgica (1444).

7 -Nuestra Señora de la Gracia (o Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada), Roma (1610).

8 -Abadía de Nuestra Señora del Lirio, Melun, Francia (siglo 13).

9 -Nuestra Señora de las Campanas, Catedral de Saintes, Francia.

10 -Nuestra Señora de la Paloma, Bolonia, Italia.

11 -Nuestra Señora de Lourdes, Francia (1858).

12 -Nuestra Señora de Argenteuil, Paris, construida por Clovis I (101) contiene una porción de la Túnica sin Costuras.

13 -Nuestra Señora de Pellevoisin, Francia (1876).

14 -Nuestra Señora de Bourbourg, Flandes (1383).

15 -Nuestra Señora de Paris, Francia (522).

16 -Nuestra Señora de la Espina, Chalons-sur-Marne, Francia (Siglo 19)

17 -Nuestra Señora de Constantinopla, Bari, Turquía (566).

18 -Nuestra Señora de Laon, Reims, Francia (500), fundada por San Remigio.

19 -Nuestra Señora de la Buena Noticia, Lempdes, Francia (1500´s)

20 -Nuestra Señora de Bolougne sur Mer, Francia (633).

21 -Nuestra Señora de Bon Port, Dol.

22 -Nuestra Señora del Socorro, Rennes, Francia

23 -Nuestra Señora de Roches, cerca de Salamanca, España (434).

24 -La plaga en Roma termina después que el Papa encabeza una procesión con la pintura de Nuestra Señora hecha por San Lucas, (591).

25 -Nuestra Señora de la Victoria, Constantinopla (621).
-Nuestra Señora del Gran Poder, Quebec, Canadá (1673).

26 -Nuestra Señora de los Campos, Paris, Francia, consagrada por San Denis (250).

27 -Nuestra Señora de la Luz, Lisboa, Portugal, y Palermo, Italia (Siglo 18).

28 -Institución del Monasterio de la Anunciación, Bethune, Francia (1519).

LECTIO DIVINA PARA EL 10 DE FEBRERO DE 2013


LECTIO DIVINA PARA EL 10 DE FEBRERO DE 2013

Centro Bíblico Pastoral para América Latina – CELAM

Estudio Bíblico de apoyo para la Lectio Divina

Quinto Domingo Ordinario C – 10 de Febrero de 2013

Comienza el discipulado del apóstol: La vocación de Simón Pedro

Lectio de Lucas 5,1-11


Introducción

A orillas del lago de Galilea, hace casi dos mil años, algo extraordinario sucedió para que algunos pescadores –el Evangelio nos destaca los nombres de Pedro, Santiago y Juan- hubieran abandonado sus barcas, sus redes y los peces acabados de pescar en increíble cantidad. Todo esto lo hicieron para seguir de cerca de la persona de Jesús.

Simón Pedro nos cuenta el por qué del gran giro que tuvo su vida: “Maestro, en tu Palabra echaré las redes”. Sí, fue por causa de la Palabra de Jesús.

Vamos a entrar hoy en este maravilloso relato, tratando de descubrir lo que sucedió aquella mañana, tal como nos lo describe la pluma lucana.

Leamos Lucas 5,1-11:

“1Estaba él a la orilla del lago Genesaret y la gente se agolpaba sobre él para oír la Palabra de Dios, 2cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas, y lavaban las redes. 3Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre. 4Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: „Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar?. 5Simón le respondió: „Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes?. 6Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse. 7Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron, pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían. 8Al verlo Simón Pedro, cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: „Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador?. 9Pues el asombro se había apoderado de él y de cuantos con él estaban, a causa de los peces que habían pescado. 10Y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: "No temas. Desde ahora serás pescador de hombres?. 11Llevaron a tierra las barcas y, dejándolo todo, le siguieron”.

Antes de hacer algunas anotaciones sobre el texto, llamamos la atención sobre algunos puntos.

El contexto

Los textos de Lucas que leímos los dos domingos anteriores nos presentaron la jornada inaugural de ministerio de Jesús en Nazaret. Jesús leyó su misión en la Palabra de Dios escrita en el profeta Isaías y anunció el cumplimiento de las promesas de Dios en la persona de él (ver Lc 4,16-22).

Luego vimos el rechazo que se produjo en la sinagoga (ver 4,23-30). A pesar del rechazo radical, nos sigue diciendo Lucas, Jesús permanece fiel a su misión de anunciar la Buena Nueva del Reino en Cafarnaúm y en las sinagogas de Judea (ver 4,31-44).

Después de estos relatos “programáticos”, comienza ahora la narración de la misión de Jesús en Galilea (Lucas 5,1-9,50). En primer paso es el llamado de Simón Pedro y sus compañeros para ser colaboradores de Jesús en la misión.

Cómo aparece Jesús en el relato de Lc 5,1-11

Todo parte de la iniciativa de Jesús:

- Jesús ve dos barcas (5,2)

- Jesús escoge la de barca de Simón y sube a ella (5,3a).

- Jesús le pide a Simón que aleje su barca de tierra para poder hablar más fácilmente a la multitud (5,3b).

- Jesús educa a la multitud (5,3c)

- Jesús le ordena a Simón remar mar adentro (5,4). Se provoca entonces una pesca milagrosa.

- Jesús le hace una promesa a Simón (5,10), la cual provoca como reacción el seguimiento del primer apóstol y de sus compañeros.

Entremos ahora así en la lectura del texto.

1. Introducción: la predicación de Jesús a la orilla del lago desde la barca de Simón (5,1-3)

“1Estaba él a la orilla del lago Genesaret y la gente se agolpaba sobre él para oír la Palabra de Dios, 2cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas, y lavaban las redes. 3Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre. El contraste con lo sucedido en Nazaret es notable: Jesús encuentra personas dispuestas a escucharlo. Lucas nos habla de multitud que “agolpaba sobre él”. Esta gente desea “escuchar la Palabra de Dios”. La expresión nos remite al episodio inmediatamente anterior en Cafarnaúm, en cuya sinagoga la gente aclama el poder de la Palabra de Jesús: “¡Que palabra ésta!” (4,36).

En esta circunstancia, Jesús busca apoyo en la barca de Simón. Se nota ya una primera elección: “Vio dos barcas… subiendo a una de las barcas, que era de Simón” (5,2-3). Simón recibe una orden de Jesús, la de alejarse un poco de tierra, y luego, en calidad de maestro (“sentándose”) educa a la muchedumbre. Se deja entender que Simón escucha la predicación de Jesús.

La enseñanza parece ocurrir de forma continuada: “enseñaba” (el tiempo verbal griego llamado “imperfecto”, indica una acción que continúa en el tiempo). Este efecto permite establecer una conexión entre esta escena inicial y la que sigue.

2. El llamado de Simón (Pedro) y sus compañeros (5,4-11)

Todavía “sentado” como maestro en la barca, Jesús le ordena a Simón que introduzca más la barca en el lago. Así comienza la parte central del relato.

La dinámica de esta parte apunta a mostrar la naturaleza de la relación que se entabla entre Jesús y aquellos que llama para ser sus colaboradores. De hecho, se pone en primer plano la experiencia que Simón (Pedro) hace de la persona de Jesús y también lo que lo que significa llevar a cabo un encargo suyo.

Notemos cómo tiene relevancia el diálogo entre Jesús y Simón. Hay cuatro intervenciones:

(1) Jesús habla dos veces. La primera para darle una orden (5,4: “Boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar”) y la segunda para hacerle una promesa (5,10: “No temas. Desde ahora será pescador de hombres”).

(2) Simón también habla dos veces. Estas dos intervenciones se dan en el medio, entre la primera y la segunda palabra de Jesús. La primera vez Simón hace una afirmación (5,5: “Maestro, hemos bregado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes”); la segunda vez le hace una solicitud (5,8: “Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador”). Veamos también la manera como Simón se dirige a Jesús: la primera vez lo llama “Maestro” y la segunda “Señor”.

Sigamos el hilo del relato:

2.1 El mandato de Jesús (4,4)

“Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: „Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar?”. Jesús pronuncia una palabra con autoridad. La orden de ir a pescar anticipa lo que se dirá en la promesa: la tarea apostólica del “pescador de hombres”. Simón va a aprender ahora lo que significa ejecutar una misión encomendada por Jesús.

2.2. La acción de Simón y la pesca milagrosa (5,5-7)

“5Simón le respondió:

"Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes?. 6Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse. 7Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron, pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían”

Pedro muestra su sorpresa. Habían trabajado toda la noche y no habían pescado nada. Lo habían hecho durante el tiempo en el cual todavía era posible capturar peces. Cuando llega el día, las posibilidades de éxito son prácticamente nulas. Para un conocedor de la pesca en el lago, como los es Simón, es claro que Jesús está pidiendo un imposible.

La objeción de Simón tiene sentido. Sin embargo, Simón cree en la Palabra de Jesús y arriesga a una empresa que, si se analiza desde el punto de vista humano, es descabellada. Lo importante es que Simón lo hace con una declaración de confianza en el poder de la Palabra de Jesús, a la manera de las invocaciones del Salmo 119: “Confío en tu Palabra... En tu Palabra esperaré”.

Simón llama a Jesús “Maestro” (aquí se usa el término griego “epistates”) que puede tener varias significaciones:

(1)    En boca de un estudiante, designa al instructor, a quien dispensa un saber. Jesús es, efectivamente, un “maestro”; así se ha comportado en los vv.1-3. donde es descrito como maestro que enseña el Reino de Dios a la multitud apostada en la orilla, desde la barca.

(2) Designa también a alguien que dispone de un poder, así como lo tiene el jefe de un equipo. En este sentido, Jesús da órdenes y dirige la maniobra de los pescadores de manera tal que superan todas las expectativas.

El efecto del poder de la Palabra de Jesús se constata inmediatamente. Lucas nos da detalles del efecto: “gran cantidad de peces”... “las redes amenazaban romperse”... “las dos barcas casi se hundían”. Todo esto es el punto de partida de la impresión que se lleva Simón de Jesús y del asombro de los compañeros. Valga anotar que la ayuda que prestan los compañeros de la otra barca insinúa la eclesialidad que implica el trabajo apostólico.

2.3. La reacción de Simón y sus compañeros frente al poder de la Palabra de Jesús (5,8-10a)

“8Al verlo Simón Pedro, cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: „Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador?. 9Pues el asombro se había apoderado de él y de cuantos con él estaban, a causa de los peces que habían pescado. 10aY lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón”.

Simón Pedro cae (de rodillas) ante Jesús y nos da una preciosa lección sobre lo que es la oración de un discípulo. De hecho, el discipulado de Simón Pedro comienza oracionalmente. Jesús parece estar sentado todavía en la barca (por eso también la frase “cayó a las rodillas de Jesús”).

Simón Pedro reconoce a Jesús como “Señor”. Este segundo título supera al primero, el de “maestro”. En pocas palabras, el jefe de la barca y sus marineros admiten que la eficacia de la pesca no proviene solamente de sus fuerzas. Sin el “Señor”, su trabajo habría sido infructuoso. Escuchando la Palabra del Señor y ejecutando su voluntad, ellos se convierten en servidores eficaces del Reino de Dios.

Ante la presencia del “Santo de Dios”, Simón se reconoce como un pobre pecador, reconociendo así su indignidad. La verdad de Jesús lleva a Simón a descubrir su propia verdad. Un excelente ejemplo de camino penitencial. Pero Jesús no hará caso de la solicitud de “alejarse”, más bien sucede todo lo contrario.

2.4. La promesa de Jesús a Simón (5,10b)

“10bJesús dijo a Simón: „No temas. Desde ahora serás pescador de hombres?”.

La promesa de Jesús tiene relación estrecha con la experiencia que Simón acaba de hacer del poder y de la validez de la Palabra del Maestro.

Poco antes, Simón había conocido a Jesús como aquel que quiere que la gente acoja su Buena Nueva. Ahora, aunque modo todavía impreciso, Jesús le hace entender que su misión será participar en esta acción: anunciar la Buena Nueva de la salvación a todos los hombres.

Tres anotaciones importantes hay que hacer en la frase de Jesús:

(1) La expresión “No temas” puede ser entendida como una expresión de perdón. Jesús asume a Simón como él es, aun sabiendo de su fragilidad.

(2) La expresión “pecador de hombres” nos remite a Jeremías 16,16, donde se refiere al que congrega al pueblo de Dios disperso después del exilio. Por lo tanto apunta a la misión de apóstol de formar la comunidad.

(3) Lucas es cuidadoso al escoger el término griego con el que traducimos pecador. Puesto que pescar en la práctica es matar al pescado, Lucas cambia el término habitual por “sacar vivos”.

2.5. Conclusión: el seguimiento de Jesús por parte de Simón y sus compañeros

“11Llevaron a tierra las barcas y, dejándolo todo, le siguieron”. Finalmente Simón y sus compañeros abandonan sus barcas. Parecen hacerlo de manera definitiva, como lo insinúa la expresión “llevar a tierra” (es decir, sacar del agua porque no volverán a ser utilizadas).

Cuando comparamos el comienzo del seguimiento de Simón y sus compañeros con el relato de los otros evangelios, vemos cómo Lucas acentúa la radicalidad con la expresión “dejándolo todo” (y lo mismo sucede luego con Leví: “Dejándolo todo, se levantó y le siguió”, 5,28; ver 14,33; 18,22.28; 21,3-4). El abandono de los bienes, a partir de aquí se convierte en un pre-requiso para el discipulado. El desprendimiento del discípulo es total, es decir, su confianza en el nuevo guía de su vida es absoluta. Por él se lo deja todo, de él se lo recibe todo.

“Y le siguió”... El discipulado, según Lucas, toma la forma de un viaje. Ser discípulo de Jesús implica ir detrás de él a lo largo de su camino, desde Galilea hasta Jerusalén y, finalmente, hasta Dios. El discipulado no es estático, implica esta dinámica, esta movilidad. Además, la metáfora del acompañamiento físico es una alusión a una realidad más profunda: la adhesión personal a Jesús, a su estilo de vida y a su misión.

Comienza así una nueva etapa en la vida de Simón. Lo suyo ahora es el “seguimiento” del Maestro dejándose educar por él, reaprendiendo la vida a su lado, poniendo cada paso de sus vidas en sus huellas. De esta manera, poco a poco, aprenderá a lanzar las redes de la Palabra creadora de Dios, hasta su muerte martirial en Roma, congregando a la comunidad de Jesús en la predicación misionera y en la enseñanza permanente y en los demás servicios que le competen en medio de la comunidad (ver Hechos 2).

3. Releamos el Evangelio con un Padre de la Iglesia “Si Cristo hubiera escogido a un orador para darle inicio a su obra, éste diría: fue por mi elocuencia que fui escogido. Si hubiera escogido a un senador, éste podría decir: fui escogido por mi dignidad. Si hubiera escogido a un emperador, éste podría decir: fui escogido gracias a mi poder. Que se calle y esperen todos estos, cálmense un poco. No es que deban ser dejados de lado o despreciados; sino que se mantengan de alguna forma aparte cuantos se pueden vanagloriar de sí mismos. Dame, dice él, aquel pescador; dame a aquel ignorante, aquel impreparado; dame a aquel con quien el senador no se digna hablar, ni siquiera en cuanto compra el pescado. Cuando lo haya transformado, quedará claro que soy yo quien actúa. Si bien, también en el senador, en el orador y en emperador, también yo actúo. Pero, aun cuando yo actúe en el senador, eso será mucho más evidente en el pescador. El senador puede gloriarse de sí mismo, tal como el orador y el emperador; el pescador sólo de Cristo se puede gloriar. Venga, venga en primer lugar el pescador, para enseñarnos la humildad que salva; después de él hasta el emperador podrá pasar mejor”. (San Agustín, Sermón 43,5)



P. Fidel Oñoro, cjm

Centro Bíblico del CELAM

LECTIO DIVINA PARA EL 3 DE FEBRERO DE 2013


LECTIO DIVINA PARA EL 3 DE FEBRERO DE 2013

Centro Bíblico Pastoral para América Latina del CELAM
Subsidio de apoyo para el ejercicio de la Lectio Divina

Cuarto Domingo Ordinario “C” – 3 de febrero de 2013

Un recorrido por las lecturas de este Domingo

Sumario: El profeta Jeremías es el portavoz de Dios. Escogido por él antes de su nacimiento, es habitado por una fuerza de lo alto que le permite anunciar la voluntad de Dios a tiempo y a destiempo.

Jeremías puede hacer suyas las palabras del Salmo: “Tú eres mi apoyo desde antes de mi nacimiento, tú me has escogido desde el vientre de mi madre”. En la línea de los grandes profetas de Israel, Jesús anuncia la Palabra de Dios en la Sinagoga de Nazaret. Jesús es más que un profeta, él es la Palabra viva de Dios. Pero en su propia aldea, su palabra no es bien recibida.

Primera lectura: Jeremías 1-19

Estamos ante el relato abreviado de la vocación de Jeremías. Dios llama a Jeremías de manera sencilla. No con grandes visiones, como es el caso de Isaías o de Ezequiel, sino mediante una palabra que va dirigida al corazón. Dios está con Jeremías, lo conoce y lo elige desde el seno materno. Dios cuenta con él para ejercer una misión en medio de su pueblo: ser el portavoz de Dios.

El relato comienza con la llamada “fórmula de acontecimiento” (es la frase: “Vino sobre mí la Palabra del Señor”), la cual marca un nuevo comienzo en la vida del profeta. Se cierra con la llamada “fórmula de reconforto” o de “asistencia” (es la frase: “Yo estoy contigo”), mediante la cual Dios le garantiza a su profeta el apoyo permanente.

La misión de Jeremías está dirigida a las naciones paganas, pero también a Judá, a sus reyes, sacerdotes y a todo el pueblo. A todos Jeremías debe proclamarles la Palabra del Señor.

Fortalecido de esta manera, de cara al rey, de los sacerdotes y del pueblo, Jeremías podrá decir: “Así habla el Señor…”. Ya sabemos que lo que dirá no siempre dejará contenta la gente, más bien le traerá enemigos. Sin embargo, usando un lenguaje tomado del mundo militar (villa fortificada, columna de hierro, muralla de bronce), Dios le asegura su protección.

A estas alturas, con Jeremías consciente de la difícil misión que le fue confiada, se establece uno de los más bellos significativos diálogos de toda la Biblia. La Palabra del Señor viene sobre Jeremías para preguntarle: “¿Qué ves, Jeremías?”, a lo cual el profeta responde con la bellísima expresión: “Veo un ramo de almendro”. El almendro, valga recordarlo, es uno de los pocos árboles que florece en pleno invierno. Jeremías ve bien, de forma penetrante que, en el invierno de su difícil misión, nace ya la flor de la esperanza, que es siempre y en última instancia, la última Palabra de Dios. Esa es la flor-Palabra que el profeta ve (y oye) siempre, aún en medio de la tempestad.

Salmo 70

Este Salmo es la alabanza de un anciano que acude a Dios buscando socorro. La muerte se aproxima y también sus enemigos que le levantan calumnias. El orante pone toda su esperanza en Dios, pone su causa en las manos divinas y apela a su justicia. Que Dios lo libre de la muerte y de sus enemigos.

Con las mismas expresiones de Jeremías, él le recuerda a Dios que ha sido escogido por él desde el vientre de su madre. De ahí que tenga argumentos para proclamar la gran fidelidad de Dios: “Seguir alabándote es mi orgullo”.

Segunda lectura: 1 Corintios 12, 31-13, 13

Nos colocamos ante el famoso “Himno de la Caridad” (=ágape). Se trata de una las páginas más extraordinarias de las cartas de Pablo.

A una comunidad en la que los miembros van por cuenta propia, con el vano intento de posicionarse unos frente a otros, Pablo apunta el dedo hacia la “Caridad” como el camino a seguir, como el testimonio que hay que dar, como la meta que hay que alcanzar.

Y aunque uno posea todos los bienes y todos los dones, si uno no tiene “Caridad”, puede estar corriendo en vano. Lo que es necesario vivir prioritariamente es la “Caridad”.

Lucas 4,21-30

Al comenzar su vida pública, Jesús participa en la liturgia de la sinagoga de aldea leyendo un texto de Isaías. En primer momento, sus palabras son recibidas con agrado. Pero después el ambiente cambia bruscamente.

Desvelando el pensamiento de sus oyentes, Jesús los acusa de estar celosos. La gente de Nazaret, de hecho, no entiende por qué Jesús obró curaciones en Cafarnaúm y no lo hizo también en Nazaret, entre ellos. Ahora bien, Cafarnaúm es una aldea en la que se mezclan tendencias. Hay tantos extranjeros como gente de allí mismo, tantos paganos como judíos.

Jesús responde apoyándose en las Sagradas Escrituras. Para ello se coloca en la línea de los profetas de otros tiempos, especialmente en los fundadores de la profecía israelita: Elías y Eliseo. Elías había ido a ayudar a una mujer extranjera, la viuda de Sarepta; por su parte, su discípulo Eliseo había curado de lepra a Naamán el Sirio.

Jesús explica su novedosa forma de comportarse mostrando su coherencia con el plan de Dios establecido desde la eternidad. De hecho, Dios hizo alianza con un pueblo preciso, pero con la finalidad de hacer de él un testigo suyo en medio de las naciones. No fue escogido el pueblo para acaparar los beneficios de Dios. Con los habitantes de su aldea de Nazaret, Jesús se comporta a la manera de Dios y muestra que el amor de Dios se dirige prioritariamente hacia a aquellos que están alejados. Hay que comprender este gesto de la misericordia de Dios y hacer lo mismo.

Pero este mensaje de Jesús resultó sorprendente y fastidioso para sus paisanos de Nazaret. Los obligó a hacer una reflexión sobre sus relaciones tanto con Dios como con los otros. Si Dios no es simplemente el Dios de un pueblo sino que igualmente el Dios del universo, el creyente debe reconocerle a los otros, incluyendo a los paganos, su cualidad de hijos de Dios incluyéndolos en la familia de los hermanos.

Para la gente de Nazaret esto fue demasiado duro. Ellos querían que Jesús se comportara de manera diferente. Entonces no lo reconocieron más como uno de los suyos e intentaron asesinarlo fuera de la aldea.

La escarpada colina donde lo condujeron anuncia otra subida hasta Jerusalén, allí donde será plantada la cruz de Jesús. Desde el principio, la sombra de la cruz se asoma en el relato del evangelio. Pero no hay que dejar de ver la alusión a la victoria de la resurrección en la frase final: “Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de ahí”.

Una palabrita para la meditación

Predicar y exhortar a los otros en contracorriente, a pesar de que no guste lo que tenemos para decir, no es fácil. Uno no lo hace para prevalecer sobre nadie ni para destacarse ni para hacer valer sus propias ideas, sino para hacer prevalecer la bondad de Dios. ¿Cuál es el criterio? Según Jeremías, su vocación; según Pablo, la caridad: “Aunque yo tuviera el don de profecía… si no tengo amor, nada soy”.

Compartir. Es difícil, demasiado difícil, para los judíos de Nazaret (y después para los de Jerusalén), compartir el Mesías con los no judíos. Es difícil recibir la palabra de Jesús si la ponemos en función de nuestros propios intereses.

P. Fidel Oñoro, cjm

Centro Bíblico del CELAM

domingo, 27 de enero de 2013

Santo del Mes


EL SANTO DEL MES

25 de enero
La conversión del apóstol san Pablo

Pablo lo sufrió todo por amor a Cristo



Qué es el hombre, cuán grande su nobleza y cuánta su capacidad de virtud lo podemos encontrar sobre todo en la persona de Pablo. Cada día se levantaba con una mayor elevación y fervor de espíritu y, frente a los peligros que lo acechaban, era cada vez mayor su empuje, como lo atestiguan sus propias palabras -Olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante. Al presentir la inminencia de su muerte, invitaba a los demás a compartir su gozo, diciendo -Esten alegres y unidos a mi alegría. Al pensar en sus peligros y apremios, se alegra también  dice, escribiendo a los corintios -Vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos y de las persecuciones. Incluso llama a estas cosas armas de justicia, significando con ello que le sirven de gran provecho.

Y así, en medio de las asechanzas de sus enemigos, habla en tono triunfal de las victorias alcanzadas sobre los ataques de sus perseguidores y, habiendo sufrido en todas partes azotes, injurias y maldiciones, como quien vuelve victorioso de la batalla, colmado de trofeos, da gracias a Dios, diciendo -Doy gracias a Dios, que siempre nos asocia a la victoria de Cristo. Por esto mismo, lo único que deseaba era agradar siempre a Dios.

Y, lo que era para él lo más importante de todo, gozaba del amor de Cristo; con esto se consideraba el más dichoso de todos, sin esto le era indiferente asociarse a los poderosos y a los príncipes; prefería ser, con este amor, el último de todos, incluso del número de los condenados, que formar parte, sin él, de los más encumbrados y honorables.

Fuente: De las homilías de san Juan Crisóstomo, obispo

Prof Beatriz Valerio

Lectio Divina


Lectio: 
 Domingo, 27 Enero, 2013  

Fuente: http://ocarm.org/es/content/lectio
Jesús presenta el programa de su misiónen la comunidad de NazaretLucas 1, 1-4; 4,14-21
1. Oración inicial
Shadai, Dios de la montaña,
que haces de nuestra frágil vida
la roca de tu morada,
conduce nuestra mente
a golpear la roca del desierto,
para que brote el agua para nuestra sed.
La pobreza de nuestro sentir
nos cubra como un manto en la obscuridad de la noche
y abra el corazón para acoger el eco del Silencio
para que el alba
encolviéndonos en la nueva luz matutina
nos lleve
con las cenizas consumadas por el fuego de los pastores del Absoluto
que han vigilado por nosotros junto al Divino Maestro,
el sabor de la santa memoria.
2. Lectio
a) El texto:
Lucas 1, 1-4; 4,14-211 Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros, 2 tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra, 3 he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, ilustre Teófilo, 4para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
14 Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu y su fama se extendió por toda la región. 15 Iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos.
16 Vino a Nazaret, donde se había criado, entró, según su costumbre, en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. 17 Le entregaron el volumen del profeta Isaías, desenrolló el volumen y halló el pasaje donde estaba escrito:
18 El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos 19 y proclamar un año de gracia del Señor.
20 Enrolló el volumen, lo devolvió al ministro y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él. 21 Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura que acabáis de oír se ha cumplido hoy.»
b) Comentario:
Acompañada por un breve sumario que ilustra la actividad de Jesús y su persona, la escena que el pasaje (Lc 4,14-21) propone para estudiar, está ambientada en la sinagoga de Nazaret, en día de sábado. El regreso de Jesús, cuya fama se ha extendido por todos los rincones de la Galilea, por donde ha ido por la potencia del Espíritu Santo, expresa una intención precisa. En lo conciso de sus expresiones, Lucas trata de dar una interpretación salvífica a los acontecimientos, iluminando los aspectos más relevantes. Con el enseñar Jesús en las sinagogas, trata de decir su origen hebreo y el deseo de entrar en el corazón del culto para convertir en vida aquella ley que Dios había entregado a su pueblo y para ofrecerse como cumplimiento de la esperanza de Israel.
A la pregunta sobreentendida en la narración ¿Es Jesús un Profeta?, la respuesta se hace siempre más evidente, según los criterios de discernimiento que Israel usa para verificar si un profeta es enviado o no de Jhwh: hay correspondencia entre lo que enseña y las enseñanzas de la ley, sus obras corresponden a los mandatos de Dios, las profecías sobre el futuro se cumplen todas. En Nazaret, Jesús se presenta como profeta – y de hecho se compara a Elías y Eliseo – aunque no se define así, conforme a su estilo, que rechaza toda definición de él mismo.
c) Momento de silencio:
Dejamos que la voz del Verbo resuene en nosotros
3. Meditatio
a) algunas preguntas:
- Hacer investigaciones precisas de cada circunstancia: ¿Estamos siempre de carrera en nuestro vivir diario? ¿Anidamos en el corazón el deseo de investigar cuidadosamente el significado de cuanto acontece?
- Me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva: ¿Pienso siempre que los pobres son los otros y que yo formo parte de los que tienen y sabe, y por tanto no tengo necesidad de nadie?
- Hoy se ha cumplido esta Escritura: ¿Qué Escritura conocemos tan bien, como para reconocerla en nuestro hoy?
b) Clave de lectura:
Contexto histórico
El episodio de la sinagoga de Nazaret es incluso un marco programático que nos da después la clave de lectura de lo que sucederá en el curso del evangelio lucano. El enganche al Profeta Isaías es fundamental, porque se revela la continuidad de la historia humana de Dios. El desarrollo de los gestos de Jesús, puestos en paralelo, se alzó y abrió el libro, (v.17), cerró el libro y se sentó(v.20), da a la narración un carácter litúrgico, conocido, pero nuevo al mismo tiempo. En la homilía que actualiza la profecía emerge la novedad. Hoy, palabra determinante en Lucas, expresa la propuesta cumplida por Dios en Cristo. Y delante a este hoy, las reacciones inmediatas serán de estupor y asombro, de maravilla y escándalo hasta el rechazo ya envuelto en la pregunta que seguirá a la proclamación de Jesús, pregunta suspendida en el aire, que no recibe respuesta: ¿No es éste el hijo de José? (v.22). El contraste con la Palabra proclamada por un hombre que tiene sobre sí el Espíritu del Señor, consagrado con la unción, enviado para una misión específica que tiene sabor mesiánico: llevar el alegre anuncio, enviar, proclamar.... impone un conflicto de identidad.
Contexto literario
El episodio no tiene una precisa correspondencia en los sinópticos. La visita de Jesús a Nazaret en Mateo 13,53-58 y en Marcos 6,1-6ª se limita al interrogativo sobre la procedencia de Jesús y a su rechazo. No hay una descripción del rito en la sinagoga, ni de las palabras dichas por Jesús para interpretar y actualizar la Palabra sagrada. La concordancia está, más allá de la diversidad de los contextos, en el rechazo de Jesús por parte de los Nazarenos.
Con el discurso de Jesús en Nazaret, Lucas intenta introducir e iluminar todo el misterio público de Jesús. Isaías 61,1-2 contiene en síntesis los grandes temas que caracterizan su evangelio y los que le son más queridos: el Espíritu Santo, la unción mesiánica, la liberación escatológica, el gozo mesiánico, la intervención divina en favor de los pobres y de los oprimidos, la proclamación del año de gracia. Aquel programa que en Marcos se ha inaugurado con la proclamación : “El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca, convertíos y creed al evangelio” (Mc 1,14-15) y en Mateo se desarrolla en el discurso de la Montaña (Mt 5,1-48), en Lucas se ofrece en el centro del culto hebraico: lo que se cumple no es el tiempo, sino la Escritura. Se le propone a quien lee, la necesidad de “caminar” junto a Cristo, imitándolo por el camino de la conformidad a la voluntad del Padre. Jerusalén, meta de un largo viaje (Lc 9,51-18,14), que conduce a Jesús al momento decisivo de su vida, es punto de llegada de su quehacer terreno (Lc 24) y punto de partida de la vida de la Iglesia naciente (Acta 1-2).
Género literario
Se puede reconocer en el pasaje una pequeña unidad literaria. La intervención redaccional de Lucas, que parte de datos tradicionales sigue un intento propio. El diseño unitario de las dos partes demuestra claridad en el interior y delineación precisa al exterior. Para Lucas son inseparables las áreas de preguntas: ¿Quién es Jesús? y ¿A quién está destinada su obra?. Es muy fuerte la relación entra palabra y acción, acción dramática de un anuncio que se actualiza en la vida. El episodio intenta introducir el ministerio público de Jesús casi limitádolo a aquellas actividades que rozan los confines de su pertenencia a Israel. El Espíritu que desciende abundantemente sobre Jesús: en el nacimiento (1,35), en el bautismo (3,22), durante la tentación (4,1) y al comienzo de su misión (4,14), es el Espíritu del que habla Isaías (v.18) que aclara la acción de Dios. Una acción que no tiene confines étnicos y que no busca notoriedad, sino que se dirige a los que están necesitados de salvación: pobres, prisioneros, ciegos, oprimidos, para inaugurar el tiempo de gracia del Señor. El profeta enviado por Dios está libre de toda pretensión limitante y obligante. De un culto sinagogal incapaz de acoger la Palabra antigua que se cumple hoy, se pasa al culto del seguimiento por los caminos del mundo. Jesús se va, sigue su camino, que de Jerusalén lo conducirá a los extremos confines de la tierra a través de la evangelización de los suyos.
Análisis detallado del texto
Analizando de forma detallada los versículos del texto, se ven peculiaridades notables que encuadradas en el contexto histórico, hacen del cuadro de la sinagoga de Nazaret una síntesis del evangelio en cuanto a contenidos y sucesos.
v. 16: La sinagoga resulta ser el lugar frecuentado por Jesús. Aquí, desde los primeros años de su juventud, Él ha escuchado la Palabra de Dios y la interpreta según la tradición del pueblo. Es significativo el hecho de que Jesús busque el centro del culto. Todo hebreo adulto podía tomar la palabra, los jefes de la sinagoga generalmente confiaban este papel a los que fuesen expertos en las Escrituras. El hecho de que Jesús se levante para leer, indica que era costumbre en Él hacerlo, como le era habitual ir a la sinagoga cada sábado. El inciso “según su costumbre” da mucha fuerza al versículo, de modo que se puede presumir que el que lee y habla no es un cualquiera, sino un hijo de Israel experto en la lectura e interpretación de la Torah o de los Profetas. La fe cristiana nace por tanto de representantes fieles del pueblo de Israel, en los cuales la espera ha llegado a la madurez. Todos los personajes de Lucas son auténticos israelitas: Zacarías, Isabel y Juan, María José y Jesús, los Apóstoles y después en los Hechos, Pablo. Es “ un acostumbrado” que lleva consigo algo nuevo. La sinagoga es el lugar de donde sale el anuncio para extenderse a las ciudades de Judá y de Galilea, a todo Israel y hasta los confines del mundo.
v. 17-19: Jesús encuentra el pasaje de Isaías 61,1-2 que probablemente se refiere a la consagración de un profeta (cfr 1 Re 19,16). Lucas elimina de la cita de Isaías el fin amenazador, porque no interesa a su propósito: subrayar que la enseñanza de Jesús toma su inicio de la Escritura (17-19 25-27) y se vuelve actual en su Persona. Las palabras de Isaías sobre sus labios adquieren pleno significado y resumen su misión: lleno de Espíritu (cfr 4,1), ungido del Señor, es enviado a anunciar a los pobres un alegre mensaje, la liberación de los prisioneros y oprimidos, la vista a los ciegos, a predicar el tiempo de gracia del Señor.
v. 20: La descripción detallada de los gestos evidencia lo que está por venir. Jesús habla sentado, la posición típica del que enseña. Los ojos fijos en Él, preparan a la importancia de lo que Jesús está por decir. Homilía breve la suya, pero comprometedora. El movimiento caracteriza este pasaje de Lucas. Jesús viene, entró, se levantó, se sentó, pasó entre ellos, se fue. También los nazarenos se levantan, pero para atraparlo. Claro contraste. Jesús se levanta para leer, los hombres se levantan para alejarlo. La espera descrita en este versículo: “Los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él”, termina en rechazo. El problema no está en el anuncio, ya conocido y fuente de esperanza para los piadosos israelitas, sino en el anunciador que lo hace suyo.
v. 21: Jesús no comenta las palabras de Isaías, sino que las actualiza. Su palabra es palabra-acontecimiento – rhema – (Ac 10,37), una palabra que es ya salvación. La profecía se convierte en vida, es un hecho. La interpretación de Jesús supera toda expectativa. En la Palabra está presente el hoy, aquel hoytípico del evangelista que es el hoy de la salvación, el hoy del cumplimiento en correspondencia con lo escuchado (cfr Rom 10,17). Es esencial para Lucas la escucha. Y la realización de las promesas antiguas que se repite en toda la obra lucana (Lc9,51; Act 2,1; 19,21) es para los que escuchan: los anawin, los pobres, los oprimidos, los preferidos de Jhwh (Is 11,4; 29,19) y ahora los preferidos de Jesús (Mt 11,28).
c) Reflexión:
Ejemplo de actualización es la exégesis hecha por el mismo Jesús sobre Is 61, que revela el mesianismo presente y el recurso a los pasajes de la Escritura para iluminar la situación actual. Autoridad creativa la de Cristo, que pide al hombre el adecuar la propia vida al mensaje, aceptando al Ungido de Dios y renunciando a la presunción de reducirlo a su dimensión. Esta perspectiva pragmática es la clave para la actualización en todo tiempo: el hoy de la salvación resuena allí donde llega la predicación. Como también la acogida y el compromiso. En la sinagoga de Nazaret se oyen las respuestas fundamentales del hombre que espera encontrar la salvación. Jesús es enviado por Dios, sostenido por el Espíritu Santo. La unción dice que Él es el Cristo. En Él se cumplen las Escrituras. Es el hoy de Dios que llena la historia de un pasado conseguido por la madurez en Cristo y se derramará en el hoy cotidiano del mañana, que es el tiempo de la Iglesia, enviada también élla, como Palabra profética, sostenida por el Espíritu Santo.
Mensaje esplendente que nos trae Lucas en este episodio es la Escritura. Ella contiene todo el secreto de Dios que vive desde la eternidad y que se hace uno entre los hombres.
4. Oratio
Salmo 2, 6-9
“Yo he constituido mi rey
sobre Sion mi monte santo”
Voy a promulgar un decreto del Señor.
Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo,
Yo te he engendrado hoy.
Pídeme, y haré de las gentes tu heredad
Te daré en posesión los confines de la tierra.
Los regirás con cetro de hierro,
y los romperás como vasija de alfarero
5. Contemplatio
Hoy: palabra clave en mi vida de cada día. En este hoy e cumple la Escritura. En este hoy Cristo entra en la sinagoga de mis convicciones para proclamar un nuevo mensaje a la pobreza de mi pensamiento, a los sentimientos prisioneros de aquel deseo quebrado en las ruinas de un cotidiano gris arrastrado hora por hora, a mi mirada ofuscada por mi horizonte miope. Un año de gracia, de regreso, de bendición. Señor, que mi hoy sea el tuyo, para que ninguna palabra tuya pueda caer en vano en mi vida, sino que todas puedan realizarse como granos de trigo en el surco helado del pasado, capaces de germinar con los primeros vientos de la primavera.

domingo, 20 de enero de 2013

Jesús convierte agua en vino


LECTIO DIVINA
Domingo 20 de Enero de 2013
Domingo 2º Durante el Año Ciclo C
TEXTO BÍBLICO: Juan 2, 1-11
Jesús convierte agua en vino1 Tres días después María, la madre de Jesús, fue a una boda en un pueblo llamado Caná, en la región de Galilea.

2 Jesús y sus discípulos también habían sido invitados.
3 Durante la fiesta de bodas se acabó el vino. Entonces María le dijo a Jesús: —Ya no tienen vino.
4 Jesús le respondió: —Madre,1 ese no es asunto nuestro. Aún no ha llegado el momento de que yo les diga quién soy.

5 Entonces María les dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Jesús les diga.»
6 Allí había seis grandes tinajas para agua, de las que usan los judíos en sus ceremonias religiosas. En cada tinaja cabían unos cien litros.
7 Jesús les dijo a los sirvientes: «Llenen de agua esas tinajas.» Los sirvientes llenaron las tinajas hasta el borde.
8 Luego Jesús les dijo: «Ahora, saquen un poco y llévenselo al encargado de la fiesta, para que lo pruebe.» Así lo hicieron.
9 El encargado de la fiesta probó el agua que había sido convertida en vino, y se sorprendió,
porque no sabía de dónde había salido ese vino. Pero los sirvientes sí lo sabían. Enseguida el encargado de la fiesta llamó al novio
10 y le dijo: «Siempre se sirve primero el mejor vino, y luego, cuando ya los invitados han bebido bastante, se sirve el vino corriente. Tú, en cambio, has dejado el mejor vino para el final.»
11 Jesús hizo esta primera señal en Caná de Galilea. Así empezó a mostrar el gran poder que tenía, y sus discípulos creyeron en él.
TRADUCCIÓN EN LENGUAJE ACTUAL.
1 - LECTURA
¿Qué dice el texto?
Pistas para la lectura
Queridos hermanos:
Este Domingo comenzamos en la Liturgia el Tiempo Durante el Año, pero todavía sin retomar el Evangelio de San Lucas. Se nos presenta hoy un texto del Evangelio según San Juan.
Tradicionalmente se lo suele llamar “las bodas de Caná”. Pero también es interesante tener presente el título que le da nuestra versión de la Biblia: “Jesús convierte agua en vino”.
En la época de Jesús Caná era un pequeño poblado que estaba muy cerca de Nazaret, en la Galilea, donde vivía Jesús. Allí se celebran unas bodas y son invitados María, Jesús y los discípulos. En aquél tiempo las bodas no se celebraban en un medio día como solemos hacer nosotros hoy (una cena o un almuerzo). Los judíos de ese tiempo festejaban las bodas por espacio de tres, cuatro, e incluso más días. Es así que era necesario proveerse de lo necesario para atender a los invitados.
Los novios de estas celebraciones tienen la dificultad de quedarse sin vino. María, siempre atenta y servicial, se percata de la situación, y le comenta a Jesús lo sucedido. El Señor le contesta que aún su tiempo de revelarse como Dios no ha llegado y por lo tanto parece que no va a comprometerse en este asunto. Sin embargo, María, siempre confiada en las acciones de Dios en la historia, les va a decir una hermosa frase a los sirvientes de la fiesta: “Hagan todo lo que Jesús les diga”. Es así que Jesús les dice que llenen las grandes tinajas de agua y que luego saquen y lleven al encargado de la fiesta. Aquí se da la sorpresa: no solo el agua quedó transformada en vino sino que además este vino es de mejor calidad.
Esto lo descubre el encargado y se lo dice al novio.
Lo interesante es percatarse que Jesús “adelanta” la hora de su manifestación como Dios a los hombres ante el pedido de su madre. Por otra parte, hay que tener presente algunos elementos de la simbología del Antiguo Testamento. En varios textos, particularmente proféticos, se describe el Cielo como un banquete y más específicamente un banquete de bodas donde hay buen y abundante vino.
Para tener presente: en sentido estricto, en el Evangelio según San Juan, los milagros de Jesús no son llamados “milagros” como en los otros evangelios sino “señales”. Es decir “señales o signos” milagrosos que, justamente, “señalan” o “significan” que Jesús es realmente el Mesías que debía venir al mundo.
Para proseguir la profundización de estos temas se puede mirar dentro de las páginas del Evangelio según San Juan de La Biblia de Estudio. Dios habla hoy, el cuadro sinóptico “Señales en el evangelio según San Juan”.
Preguntas para la lectura· ¿Dónde se dirige María?
· ¿A qué va y con quiénes va?
· ¿Qué ocurre en esa fiesta?
· ¿Qué hace entonces María?
· ¿Qué le responde Jesús?
· ¿Por qué el Señor le responde de esta forma?
· ¿Cómo reacciona María ante la actitud de Jesús?
· ¿Qué les dice a los sirvientes?
· ¿Qué les pide el Señor a los que están trabajando en el servicio de la boda?
· ¿Qué pasó con el agua que había en las tinajas?
· ¿Cómo es el “nuevo vino” que transforma Jesús?
· ¿Qué le dice el encargado de la fiesta al novio?
· ¿Qué significado tiene lo que ha hecho el Señor?
· ¿Cómo reaccionan sus discípulos al contemplar el poder que tiene su Maestro?
2 - MEDITACIÓN¿Qué me dice? ¿Qué nos dice?
Preguntas para la meditación
· ¿Estoy atento a las necesidades de los hermanos como María lo están en este texto?
· ¿Percibo, intuyo, busco saber sin molestar lo que los demás pueden estar necesitando hoy?
· ¿Tengo la seguridad de María que confía plenamente en Jesús y en lo que va a hacer?
· ¿Me dejo inundar por tanta confianza?
· ¿Qué implica para mí hoy que María me diga y nos diga: “Hagan todo lo que Jesús les diga”?
· ¿Obedezco la palabra de Jesús?
· ¿Qué me está diciendo y pidiendo hoy el Señor?
· ¿Dejo que el Señor transforme el “agua” de mi vida en el “vino nuevo” del Reino de Dios?
· ¿Qué situaciones de mi vida el Señor debe transformar hoy para estar en la dinámica del Reino?
· El Señor quiere darme la alegría nueva del Reino: ¿qué actitud tengo ante esto?
· ¿Busco descubrir los signos, señales y manifestaciones de Dios en mi vida?
· ¿Percibo el poder del Señor?
· ¿Busco creer y ser un auténtico discípulo de Jesús?
3 - ORACIÓN
¿Qué le digo? ¿Qué le decimos?
Para la oración podemos leer uno de los textos proféticos del Antiguo Testamento que nos hablan del Cielo como un banquete que Dios prepara.
Isaías 25,6-9
El banquete de Dios
6 »El Dios todopoderoso
prepara en Jerusalén
un banquete para todas las naciones.
Allí hay ricos manjares,
comidas deliciosas,
y los mejores vinos.
7 »Dios acabará
con la tristeza de las naciones.
8-9 Dios destruirá para siempre
el poder de la muerte.
Dios secará las lágrimas de todos
y borrará la vergüenza de su pueblo
en toda la tierra.
»Ese día se dirá:
“Ahí está nuestro Dios.
En él confiamos, y nos salvó.
¡Gritemos de alegría
porque Dios nos ha salvado!”
»Dios ha jurado que así será».
Tengamos presente que son imágenes simbólicas que nos ayudan a comprender el
misterio del Cielo y de la Vida Eterna que no podemos describir con palabras humanas.
4 - CONTEMPLACIÓN
¿Cómo interiorizo el mensaje? ¿Cómo interiorizamos el mensaje?
Para el momento de interiorizar la Palabra se puede usar la frase de María a los servidores como dicha a todos y cada uno de nosotros. La repetimos en plural y en singular para grabarla en nuestro corazón:
· Hagan todo lo que Jesús les diga…
· Haz todo lo que Jesús te diga…
5 - ACCIÓN
¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuesta personal
· Poner en práctica aquello que he escuchado de parte de Dios en esta Lectio Divina.
Quiero hacer “lo que Jesús me diga…”.
Propuesta comunitaria
· En tu grupo de jóvenes buscar dialogar sobre el tema del Cielo y la Vida Eterna que Jesús nos quiere regalar. ¿Cómo se entiende? ¿Cómo se lo explica? ¿Qué dificultades tienen los jóvenes de hoy para captar la importancia del Cielo y de la Vida Eterna? Pensar y debatir sobre la importancia del lenguaje simbólico de la Biblia para explicar realidades tan profundas y tan complejas como estas.
Pbro. Lic. Gabriel Mestre
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domingo, 13 de enero de 2013

LECTIO DIVINA PARA EL 13 DE ENERO DE 2013

LECTIO DIVINA PARA EL 13 DE ENERO DE 2013
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LECTIO DIVINA
Domingo 13 de Enero de 2013
El Bautismo del Señor Ciclo C
TEXTO BÍBLICO: Lucas 3, 15-16.21-22



15 Todos se admiraban y querían saber si Juan era el Mesías que esperaban. 16 Pero Juan les respondió: —Yo los bautizo a ustedes con agua. Pero hay alguien que viene después de mí, y que es más poderoso que yo. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. ¡Yo ni siquiera merezco ser su esclavo! Juan bautiza a Jesús

21 Cuando Juan terminó de bautizar a todos, Jesús vino y también se bautizó. Mientras Jesús oraba, el cielo se abrió 22 y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma de paloma. Luego se oyó una voz que desde el cielo decía: «Tú eres mi Hijo, a quien quiero mucho. Estoy muy contento contigo.»


TRADUCCION EN LENGUAJE ACTUAL.
1 - LECTURA¿Qué dice el texto?
Pistas para la lectura
Queridos Hermanos:
En la Liturgia de esta celebración contemplamos a Jesús que es bautizado en el Jordán. De entrada puede resultarnos un poco llamativo que el Señor sea bautizado con un bautismo de purificación como el que realizaba Juan. Es llamativo, pero es totalmente real. Una vez más, para cerrar el ciclo de la Navidad, este Domingo también se percibe la solidaridad de Dios con el hombre, con la humanidad pecadora a tal punto que Jesús, que es Dios y no tiene pecado, se pone en el lugar de los pecadores, en la “fila de los pecadores” para señalarnos una vez más cuan cerca nuestro está y qué compromiso asume con nosotros y nuestra historia.
El “bautismo de Jesús” es un relato de triple tradición, es decir que está narrado en los tres evangelios sinópticos: Mt 3,13-17; Mc 1,9-11 y Lc 3,21-22 (el que compartimos este año con el agregado de los versículos 15 y 16).
¿A qué género literario pertenece este relato?
Se trata de una teofanía (teo = Dios; fanía = manifestar): hay una clara manifestación de Jesús como Dios, como el Hijo querido y predilecto del Padre. Los cielos que se abren, la paloma, la voz que viene del cielo… todos signos de que el relato es una teofanía, una manifestación del poder y la centralidad de Dios. Así hay que verlos y abordarlo.
Jesús no necesita una purificación bautismal porque es verdaderamente Dios y no tiene pecado. Sin embargo, como una consecuencia más del misterio de la Encarnación, se somete también a este bautismo donde lo que sucede, como dicen y recuerdan muchos autores de espiritualidad, no son “las aguas” las que santifican a Jesús sino al revés, es Jesús quien santifica “las aguas” que derraman sobre Él.
Así queda de manifiesto la diferencia entre el mero bautismo de purificación (ritual) y el Bautismo Cristiano (verdadero sacramento). En el sacramento recibimos la misma vida trinitaria en nuestro corazón a la vez que se borra en nosotros el pecado original (si es un bebé o un niño pequeño) y también todo pecado actual si es un niño más grande, un joven o un adulto.
Es importante recordar que la palabra bautismo viene de una raíz griega que significa “inmersión” o “sumergirse”. El Bautismo cristiano es una inmersión, un sumergirse en Cristo y en su gracia como espacio de salvación.
Preguntas para la lectura· ¿Qué dice Juan al compararse con Jesús? ¿Se presenta como una figura al mismo nivel o parece haber diferencias entre uno y otro?
· ¿Con qué bautiza Juan?
· ¿Qué otorga el bautismo de Jesús?
· ¿Dónde predicaba Juan? ¿Asistía mucha o poca gente a la prédica de Juan?
· ¿Qué tenían que hacer los hombres y mujeres antes de ser bautizados por Juan?
· ¿Dónde estaba Jesús? ¿Hacia dónde se dirige?
· ¿Dónde es bautizado Jesús por Juan?
· ¿Qué ocurre cuando Jesús sale del agua?
· ¿Qué se escucha cuando Jesús sale de las aguas?
2 - MEDITACIÓN
¿Qué me dice? ¿Qué nos dice?
Preguntas para la meditación
· ¿Soy consciente de la grandeza de Jesús ante la pequeñez de mi vida? ¿Puedo decir con Juan: “ni siquiera merezco ser su esclavo”?
· ¿Qué implica el signo del agua en mi vida? ¿Pureza, limpieza, vida, nueva vida, fuerza que arrastra y quita lo malo?
· ¿Tengo presente que he sido bautizado por Jesús en el Espíritu Santo cuando recibí el Sacramento del Bautismo?
· ¿Qué lugar ocupa el Espíritu Santo hoy en mi vida espiritual?
· ¿Intento convertirte de corazón?
· ¿Confiesas tus pecados cuando te equivocas? ¿Reconoces tus faltas y tus errores ante Dios?
· ¿Buscas acercarte al Sacramento de la Reconciliación para renovar la gracia bautismal en tu corazón?
· ¿Das gracia por la purificación de las aguas que hace Jesús como paso al gran regalo de la vida sacramental en la Iglesia?
· ¿Eres capaz de ver más allá de las apariencias y descubrir en los signos de la vida, la paloma, la apertura del cielo, la predilección del Padre por su Hijo Jesucristo?
.¿“Escucho” la voz de Dios que confirma a un Jesús Mesías, verdadero Dios y verdadero hombre, que viene a salvarme?
3 - ORACIÓN
¿Qué le digo? ¿Qué le decimos?
Una buena oportunidad para hacer oración con este Evangelio puede ser leer un párrafo de la homilía del Papa Benedicto XVI el 13 de enero de 2008, en el marco de la celebración del Bautismo del Señor:
Este es, queridos hermanos, el misterio del bautismo: Dios ha querido salvarnos yendo él mismo hasta el fondo del abismo de la muerte, con el fin de que todo hombre, incluso el que ha caído tan bajo que ya no ve el cielo, pueda encontrar la mano de Dios a la cual asirse a fin de subir desde las tinieblas y volver a ver la luz para la que ha sido creado. Todos sentimos, todos percibimos interiormente que nuestra existencia es un deseo de vida que invoca una plenitud, una salvación. Esta plenitud de vida se nos da en el bautismo.
4 - CONTEMPLACIÓN¿Cómo interiorizo el mensaje? ¿Cómo interiorizamos el mensaje?
Para interiorizar este mensaje puede ser muy oportuno hacer una oración con la frase final del relato. Hacernos eco de la voz que viene del Cielo, de la voz del Padre eterno que confirma la misión de su Hijo.
Repetimos entonces serenamente y dejando unos instantes de silencio el final del texto:
«Tú eres mi Hijo, a quien quiero mucho. Estoy muy contento contigo.»
5 - ACCIÓN¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuesta personal
· Buscar memorizar la fecha del propio Bautismo y recordarla siempre con profunda acción de gracias. No dejar de celebrarla el día correspondiente recordando que es el día del nacimiento a la vida nueva de los Hijos de Dios.
Propuesta comunitaria
· Adquirir grupalmente en tu capilla, comunidad o parroquia, una actitud verdaderamente misionera anunciando y catequizando sobre la importancia del Bautismo como puerta de entrada al mundo sacramental de la fe.
Pbro. Lic. Gabriel Mestre